
Personaje
Mónica
Atenta y juguetona, comparte los buenos momentos y se acerca cuando una amiga necesita compañía.
Una mano cerca y ganas de jugar
Cuando Kuki llega al colegio, Mónica levanta la mano para llamarla. Le gustan esos reencuentros en los que hay zapatillas nuevas que admirar y recuerdos del verano que escuchar. Con ella, una aventura puede comenzar con un saludo.
En el camping juega a hacer olitas y se apunta a construir un castillo. Si todavía quedan ganas de divertirse, propone otro baño. También disfruta de las partidas y de pasar la pelota: en la cancha de Calles, el balón va de sus manos a las de Kuki, y de Kuki a Roma.
Mónica se fija en lo que ocurre a su alrededor. Cuando Kuki se hace daño, le lleva la toalla; más tarde le pregunta si le duele menos. En el río le ofrece la mano mientras buscan un sitio cómodo para quedarse.
Y también sabe reírse de sus pequeños errores. Una vez dibuja un campanario torcido. Roma dice que parece estar saludando y Mónica decide dejarlo así. Ahora, cada vez que abren el cuaderno, aquel dibujo les devuelve la risa del paseo.